BENALAURÍA


BENALAURÍA



Superficie: 20 Km2
Altitud: 667 m.
Población: 474 hab.

Oficinas de turismo
Plaza Teniente Viñas. Tlfno. 952152502
C/ Calvario, 17 - 29491 Benalauría. Tlfno. 646028992
benalauria@sopde.es

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HISTORIA

La historia de este pueblo se remonta a la invasión musulmana pues no existen datos, ni restos que avalen la existencia de algún asentamiento en la época antigua. Sabemos que la presencia romana se fundamenta en este valle a través de la vía Genal-Turón, que desde Gibraltar alcanzaba hasta el interior de las planicies rondeñas, vía que fue señalada por Gozalbes Cravioto, que identifica la ciudad de Vesci con un asentamiento del Cerro de la Laguna, en el vecino Algatocín, mientras que Ramón Corzo la identifica con Gaucín. Por otra parte, quizá el origen del castillo de Benadalid sea el asentamiento de una turris romana. Con estos datos, podemos afirmar que los únicos restos preislámicos del municipio son los que responden al denominado “columbario” del Cortijo del Moro, en el Valle del Guadiaro, que el vulgo identificó desde siempre con un “tesoro de los moros”, pero no existen, por el momento, otras noticias de asentamientos prerromanos o romanos.

Así pues, es a principios del siglo VIII, cuando las tribus beréberes (Hawwara, Maggila, Saddina, Nafza) se asientan en este valle, jalonando las laderas con una serie de qurà o aldeas que llevan el nombre de sus linajes. Uno de estos, los Banu-l-Hawria, dieron nombre a este pueblo (MARTÍNEZ ENAMORADO, 1999).

Estos pobladores se establecen a media ladera, hecho común a toda la montaña mediterránea, con una arboricultura de vertiente laboriosa y variada, y con bancales de regadío bajo los manantiales, formando lo que denomina Miquel Barceló una línea de rigidez, bajo la que se establecen los riegos por gravedad sin poder ser ser acrecentada, por encima de la cual apenas existen cultivos, y sí la silvicultura y el pastoreo.

Tras la conquista cristiana, en 1485, los moros permanecen en calidad de mudéjares bajo la jurisdicción señorial de los condes de Feria, hecho que no trastoca el agroecosistema. La revuelta de 1501 afectó sobremanera Sierra Bermeja y tuvo su reflejo en esta población, que bajó de 45 a 28 vecinos (LADERO QUESADA, 1993), aunque la mayoría permaneció en su lugar, ahora como moriscos. La expulsión definitiva de éstos se realiza tras las revueltas de 1570, que alcanzaron gran virulencia en esta parte de la Sierra, y que aquí se tradujo en la práctica desaparición de la antigua población, repoblándose ahora Benalauría con gentes del Valle del Guadalquivir y Sierra Morena. Junto con Benadalid, siguió estando sujeta a jurisdicción señorial, con las casas de Alcalá y, finalmente, de Medinaceli.

En el siglo XVIII los efectivos humanos crecen desde 383 a 885 en 1787 (RODRÍGUEZ MARTÍNEZ, 1977), gracias a las favorables condiciones económicas del momento, que propician la extensión del cereal y de la arboricultura, especialmente del viñedo y, más tarde del olivar: es el momento de la construcción de las almazaras de sangre e hidráulicas que aún existen. Es también la época en que se reconstruye la iglesia y se realizan las obras de la Plaza, del Ayuntamiento, Pósito de Labradores y otros edificios, cuyo bello conjunto dieciochesco aún se puede admirar, y que sirvieron de modelo a otras casas de parecida organización que aún conservan la fachada.

Durante el siglo XIX, el crecimiento de la población prosigue, con altibajos, (es preciso hacer mención aquí de la especial dureza del conflicto con Francia, que tuvo en estas serranías momentos dramáticos, con los ataques de los guerrilleros y las consiguientes represalias francesas) hasta superar el milenio de efectivos. La caída de la vid a causa de la filoxera y la competencia de otras zonas no tuvo aquí las dramáticas consecuencias que se observan en otras poblaciones, primero porque nunca ocupó una extensión relevante, segundo por la rápida sustitución por otros árboles de secano.

Ya en el siglo XX, asistimos al canto de cisne de la ocupación de esta porción de la montaña de Málaga (GÓMEZ MORENO, 1989), con la máxima extensión del cereal y olivar, y los nuevos cultivos de cítricos, propiciados por la política autárquica del régimen franquista, y como consecuencia del aislamiento y las dificultades de aprovisionamiento para una población que seguía creciendo. Desde finales de los 50, la crisis de la montaña se ceba duramente con las poblaciones de valle, con la concatenación de una serie de factores:

· Aparición de la peste africana que arruina la cabaña porcina.

· Caída de precios agrícolas como consecuencia de modernización de las estructuras agrarias: las zonas de montaña no pueden competir con la moderna agricultura comercial.

· Descapitalización del campesino a causa de esta caída y de la pequeñez generalizada de las propiedades.

· Incapacidad de suplir la maquinaria con una mano de obra cada vez más cara, con el señuelo de los altos salarios de la vecina Costa del Sol.

· Fin de las actividades del monte (carbón, cal, leña...), y como corolario, ruina de los arrieros y de gran parte de las actividades complementarias de los jornaleros y pequeños propietarios.

· Todo lo anterior nos lleva a la emigración, al desarraigo, al envejecimiento de la población, en suma, a la desarticulación de la vida campesina: Benalauría tenía en 1950, 1239 habitantes, por sólo 521 en 1996.

En la actualidad, la política agraria de la UE pretende la salvaguarda de la montaña manteniendo población rural. Se potencia el desarrollo sostenible apartir de los propios recursos, con inversiones de capital que generen expectativas entre las cohortes más jóvenes, que podrán beneficiarse del desarrollo del ecoturismo, de la potenciación de las artesanías, las pequeñas agroindustrias y obradores, la agricultura ecológica a tiempo parcial, en suma, de la puesta en marcha de una nueva política que huya del subsidio y la limosna y sea capaz de sacar del abandono y el atraso estructural a estas pequeñas comunidades.

En este sentido, Benalauría es un pueblo pionero, pues en su término municipal hay instaladas ya hasta nueve cooperativas de artesanía de la madera, la cerámica, la forja, construcción, alimentarias flor y exorno, así como otras derivadas de la hostelería, que han frenado en seco el proceso migratorio. La población se ha estabilizado, al menos en las cohortes más jóvenes, y en el horizonte aparece un camino alternativo al desarraigo. Para ello es preciso perseverar en estas tendencias, a la par que seguir aspirando a que el territorio y el paisaje, apenas tocados por el actual modelo desarrollista, sirvan de reserva y traspaís a la gran aglomeración costera.

José Antonio Castillo Rodríguez.
pepegenal@terra.es

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FIESTAS

Carnavales

Procesión de los Mandaitos
Dentro de la Semana Santa, celebrada con los tradicionales oficios religiosos, destacan las procesiones de los Mandaítos y el Santo Entierro.

1ª semana de Agosto, Feria de San Domingo de Guzmán

7 de Octubre, Fiestas - Verbena en honor de la Virgen del Rosario

Es una verbena que incluye los tradicionales tostones de castaña.

27 al 29 de Mayo, Romería de Siete Pilas
Son tres días de fiesta, amenizada por grupos musicales en la Caseta de la Juventud. Fiesta infantil con carrera de cintas de bicicletas y carreras de sacos. Misa rociera en honor a la patrona la Inmaculada Concepción acompañada con jinetes de la zona. Paella popular.

Primer domingo de Agosto, Fiestas de Moros y Cristianos
En honor a su patrón Santo Domingo de Guzmán, se celebra la fiesta por los bellos rincones del pueblo, utilzando éste como escenario. Es la celebración más importante, de honda raigambre popular. Disfrazados de moros y cristianos, los habitantes del pueblo representan una auténtica batalla de moros contra cristianos, en recuerdo del levantamiento mudéjar que se produjo en Sierra Bermeja en el año 1501. Cuenta con la participación popular.

1 de Noviembre, Tostón de castañas

6 al 8 de Diciembre, Feria de artesanía Valle del Genal

En esta feria participan más de 20 artesanos de la comarca de Ronda. Este encuentro que se repite cada año, intenta promover la actividad artesanal entre los pueblos de la zona, además de crear un foro de debates sobre el presente y el futuro del Vale del Genal.

En la muestra artesanal se podrán degustar embutidos y repostería típicos del Valle, además de observar originales trabajos de carpintería, de cerámica, de mimbre... La feria concluye con una paella popular.

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LUGARES DE INTERÉS

Benalauría se encuentra situada en el Valle del Genal Medio, Serranía de Ronda, Málaga, con una superficie municipal de 1.976 ha, a 667 m. de altitud, con una población de derecho de 521 habitantes, ofreciendo una media de pendientes del 39 %. Su término se extiende desde el Río Guadiaro al oeste, al Genal, al este, formando una lengua delgada que se alarga en las orillas del aquel río en sentido SW, hasta alcanzar la Hoz de las Buitreras.

La calle principal comienza una suave subida mientras se van desprendiendo, a ambos lados y en asombrosa pendiente, las callejuelas, que han surgido de lo que sobró a las casas, y no al contrario. Todo es blanco, o verde de parras y otras plantas. Es posible encontrar mosto a partir de noviembre, que se trae de otros pueblos vecinos o de Manilva.

Si seguimos internándonos en el pueblo, contemplando antiguas puertas de madera, que por suerte se han conservado, y el encalado centenario de paredes que ni siquiera fueron enfoscadas, sino directamente sobre la piedra, pronto llegaremos a una zona en que la calle se hace más ancha y da lugar a la plaza, el centro neurálgico de la comunidad. En realidad es el único espacio llano, de unos 70 m de largo por 30 de ancho. Hay casas en tres de sus lados, y el cuarto es un muro de contención en la ladera de un monte que resulta verdaderamente amenazador sobre nuestras cabezas. A la entrada hay una fuente, que debe ser muy antigua, aunque la decoración actual no lo evidencia. En la parte más baja de la plaza está el edificio más grande del pueblo, si descontamos la iglesia. Presenta magníficos balconajes y rejas muy pulidas en sus ventanas enmarcadas con cornisas de ladrillo; se trata del Ayuntamiento, que tiene la planta baja dedicada a hogar de la tercera edad y un sótano que fue, en tiempos de necesidad, cárcel del pueblo, y ahora es el local donde se instalan las urnas para ejercer el voto. El Ayuntamiento hace, una vez al año, las funciones del castillo, que nunca existió, para llevar a cabo la representación de los Moros y Cristianos en el primer fin de semana de agosto, coincidiendo con las fiestas patronales.

Una vez conocida la plaza, vemos que de ella, por la parte contraria a la que sirve de entrada, salen dos calles: una bordea al Ayuntamiento y otra está junto a la oficina bancaria. Por la primera, bajando, se llega a la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Guzmán y luego al cementerio, que se encuentra entre las paredes del pueblo, dando vista al valle. Por la otra calle, que sube suavemente, se llega hasta el primer Museo Etnográfico de la comarca, que es la joya de este pueblo. En la ficha de patrimonio que dedicamos a Benalauría se ofrecen más datos sobre él. Es, sin duda, interesante el contenido y, sobre todo, la descomunal plancha de castaño que servía de prensa en esa vieja almazara dieciochesca, pero a nuestro juicio la cubierta del edificio es uno de los vestigios de arquitectura popular más valiosos del valle del Genal. Los jóvenes guías del museo darán cumplida explicación de todo cuanto despierte curiosidad, están bien preparados y son conscientes de que transmiten un legado del que ellos siguen formando parte viva.

Hay en Benalauría un taller que se dedica a la talla en madera de castaño y ha hecho muy visible su actividad, porque casi todos los anuncios y señales de este pueblo se han efectuado con ese material.

Benalauría Por Vicente Téllez Sánchez (Al Sur de Ronda, Editorial La Serranía, 2003).


Casa Consistorial
Data del siglo XVIII, con portada adintelada de ladrillo visto y ventanas enrejadas al estilo rondeño. El edificio se remata con un balcón corrido con barandilla de forja y un escudo heráldico.

Iglesia de Santo Domingo de Guzmán
El templo parroquial, con tres naves y una cabecera separada de las mismas por una cúpula de media naranja, tiene planta basilical. Está presidido por un precioso retablo dividido en tres hornacinas separadas entre sí por esbeltas columnas. En el nicho principal, el patrón, Santo Domingo. Además hemos de destacar la imagen de la patrona, la Virgen del Rosario, que fue la única imagen que sobrevivió al incendio de la iglesia durante la guerra civil.

Es una iglesia sobria, blanca en cal y luminosa, de estilo neoclásico, a pesar que la actual edificación tuvo su origen en el siglo XVI, siglo en el que se producen las rebeliones moriscas.

El Columbario romano del Cortijo del Moro
Paraje natural de quejigos y encinas existente entre la Cañada del Real Tesoro y Siete Pilas.

Acceso desde Benalauría: Salida desde Benalauría por la carretera A-369 Ronda-Algeciras, pasando por el bonito pueblo de Algatocín, llegando al cruce del Ventorrillo, dirección a Cortes de la Frontera, carretera A-373. Se pasa por Salitre y Siete Pilas, que se deja a la derecha, siguiendo dirección a la Cañada del Real Tesoro o Estación de Cortes, y a un kilómetro antes de la llegada se entra por un carril que nace a la derecha y se recorre también un kilómetro hasta que se divisa al fondo el Cortijo del Moro, pasando primero por el Cortijo de Enmedio y cruzando el arroyo de la Bovedilla. El Columbario se encuentra en la misma puerta de entrada al cortijo.

A corta distancia del Cortijo del Moro, en el término municipal de Benalauría, se encuentran unas “ruinas” arqueológicas conocidas por nuestros mayores con el nombre de la “Cueva del Moro”. Se trata de un monumento funerario romano, posiblemente del siglo I d. C. La construcción de la cámara sepulcral es de planta rectangular con una única sala, con paredes de tres hiladas de piedras que tienen la misma altura Opus quadratum, sillares muy bien escuadrados y labrados.

En el interior, en los muros, se abren unos pequeños nichos de sección cuadrangular que se encuentran en la última hilada de sillares, sobre la que descansa decorando una moldura que recorre toda la estancia, nichos que eran utilizados para depositar las urnas funerarias que recogían las cenizas de los difuntos. El techo sería de bóveda de medio cañón observándose el comienzo de la misma a continuación de la moldura, el exterior se encuentra revestido de mezcla de guijarros, cal y arena formando una superficie continua Opus caementicium. En uno de sus extremos aparece lo que debiera ser su entrada con tres escalones para acceder al interior.

Se puede observar en los alrededores del Cortijo del Moro restos arqueológicos de una posible villa agrícola asociada al columbario, en donde vivían las acomodadas familias titulares del mismo.

Museo Etnográfico
El edificio que alberga el museo es una construcción popular de grandes dimensiones, realizado en mampostería con los vanos enmarcados en ladrillo y planta en forma de L, del siglo XVIII. En su interior se alberga una almazara "de sangre", y unos lagares con los útiles necesarios para su funcionamiento completo.

El mayor interés del museo reside en la integridad del conjunto de la almazara que se presenta con los siguientes componentes: Entrada. Con taquilla de despacho de billetes, tienda y servicio de guías, En la tienda se pueden adquirir algunos productos agrícolas del lugar de alta calidad como el licor de pasas y las castañas al licor.

C/ Alta, 115 - 29491 Benalauría
Tlfno. 952152578-870739
lamolienda@molienda.com
+ info. www.benalauria.es/pagina.asp?cod=3514


BARRANQUISMO

Cañón de las Buitreras, Monumento Natural
El Cañón de las Buitreras o Cañón del Guadiaro, situado en la localidad de El Colmenar (Estación de Gaucín), representa uno de los descensos de barrancos más importantes de Andalucía, ya que fue el primer cañón donde se efectuaba esta práctica deportiva y en el que podemos comprobar cómo el agua ha ido esculpiendo y dándole formas caprichosas a sus paredes, originando verticales que pueden superar los cien metros de altura.


Formado en materiales calizos y margocalizos, pertenecientes a la edad jurásica, ha sido declarado recientemente Monumento Natural, concretamente en septiembre de 2003, encontrándose también incluido en otra figura de protección como es la del “Parque Natural de los Alcornocales”.
Esta maravilla de la naturaleza creada por el lento pero incesante trabajo de la erosión, tiene una superficie de 218.766 m2. Además de poseer una riqueza biológica, podemos destacar la presencia de buitres leonados (Gyps fulvus) que anidan en sus inmediaciones.


En el marco deportivo, señalar que el recorrido de la garganta es de unos 4 km y el desnivel a superar es de 150 m. El descenso de este barranco en invierno es muy peligroso, ya que el caudal de agua del río Guadiaro es muy importante y las posibilidades de fuga ya en el interior del cañón son mínimas por no decir imposibles.

Para practicar esta actividad con total seguridad es imprescindible el conocimiento y dominio de una serie de técnicas de progresión; es un deporte de alto riesgo. Aconsejar a todas aquellas personas que quieran iniciarse en este deporte que acudan a la Federación Andaluza de Espeleología para informarse sobre los cursos que se imparten periódicamente o recurran a los servicios de alguna empresa de turismo activo especializada en este tipo de actividades, con la que podremos desarrollar nuestra aventura con toda la garantía de seguridad y tranquilidad.

José Luis Badillo y Manu Guerrero
(Asociación Senderista “Pasos Largos”. Sección Espeleológica Marbellí)
Publicado en el número 23 de la revista La Serranía
www.benalauria.es/pagina.asp?cod=3561

www.benalauria.es


¿DÓNDE DORMIR?

Esperamos tu colaboración para diseñar un mapa de alojamientos interesantes para el enoturista a partir de tus experiencias personales.


¿DÓNDE COMER?

Mesón La Molienda
Cocina: Crema de verduras y castañas, carne de la matanza, cordero en salsa de almendras.
C/ Moraleda, 59 . Tlfno.952152548
www.molienda.com
lamolienda@molienda.com

Casa Manolo
Plaza del Teniente Viñas, s/n . Tlfno.952152518


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1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay muchísimas cosas que ver y visitar en La Serranía de Ronda algunos pueblos que son una maravilla como Benalauría y comer en La Molienda, un antiguo Molino de aceite, visitar su museo etnologico.