OLÈRDOLA
Superficie: 30,08 Km²
Población: 3.280 hab.
Altitud: 189 m.
Núcleos de Población: está formado por ocho núcleos o entidades de población. Dentro del municipio destacan cuatro núcleos de población: Moja, Sant Miquel d'Olèrdola, Sant Pere Molanta y Viladellops.
Ayuntamiento Avda. Catalunya, 12Tel. 938 903 502 Fax 938 171 059
olerdola@diba.es
www.olerdola.cat
________________________________
BODEGAS
Cavas HillBonavista, 2 - 08734 Moja.
Alt Penedès - Barcelona
Tlno. 938 900 588 – 938 900 878 . fax 938 170 2.46
cavashill@cavashill.com
www.cavashill.com
Maset del Lleó
Sant Pere de Molanta
Tlfno. 902 200 250 Fax. 938 921 333
info@maset.com
www.maset.com
Finca Valldosera
Masía Les Garrigues, s/n
Urb. Can Trebal – Olérdola
Tlfno. 938 143 047 fax. 938 935 590
general@fincavalldosera.com
www.fincavalldosera.com
Viña Torreblanca
Finca Masía Torreblanca, s/n
S. Miquel d´Olérdola
Tlfno. 938 915 066 fax. 938 900 102
info@vinatorreblanca.com
www.vinatorreblanca.com
El municipio de Olèrdola, inscrito dentro de un territorio montañoso, con una altitud que va de los 180m. a una cota máxima de 465 ( Puig l´Àliga), con una altitud media de 280m.
Olèrdola tiene cuatro pueblos historicos: Moja (principal núcleo de población), Sant Miquel d´Olèrdola (nacimiento de los primeros restos històricos de la comarca), Sant Pere Molanta (eje industrial del municipio) y Viladellops, asi como núcleos de más reciente Daltmar i Can Trabal, o (Can Torres, Rectoria, La Serreta, Can Segarra, Can Moles, les Planes, el Sepulcre, la Font, Can Ferran...) y muchas masias dispersas.
La variedad de perfiles de los asentamientos, las barriadas, las masias, el paisaje de las vuiñas, las masas forestales rotas por los carecteristicos fondos, la sinuosidad de los caminos, las ruinas, las cuevas y los numerosos vestigios del pasado dotan al paisaje olerdolenc de una gran vistosidad.
Castillo de Olèrdola
Pertenece al Museo de Arqueología de Catalunya. En él se encuentra la iglesia Románica de Sant Miquel d'Olèrdola. Desde el castillo hay una vista panorámica de la zona. Yacimientos Arqueológicos.
Ver +info en HISTORIA “El conjunto histórico de Olèrdola”
Torre de Moja
Torre primitiva de defensa circular. En su entorno es donde creció el núcleo de Moja. En 2007 está en proyecto de restauración.
El Santo Sepulcro
Recinto privado, cerca de Sant Miquel de Olèrdola. Es una iglesia románica con planta circular, forma parte del patrimonio artístico y histórico del municipio. Data del 1061, contiene pinturas al fresco (en 2007 en fase de restauración)
Iglesia de Sant Jaume de Moja
Iglesia de una nave con tres tramos, ábside semicircular. Coronada por un campanario prismático, fachada de arcos ciegos, rosada y portal con arquivoletes.
Iglesia de Sant Pere Molanta Esmentada
Data del 991, totalmente reconstruida en el 1774. Edificio de tres naves con cabecera rectangular. Fachada de estilo barroco popular. Al lado, en el antiguo palacio Molanta, se han encontrado dos tumbas antropomórficas.
Iglesia de Sant Miquel de Olèrdola
Construida entre 1885 y 1889, se construyó para sustituir a la iglesia del castillo de Olèrdola. Esta compuesta por una nave semicircular, con un campanario octogonal, cubierta de pavellón, y ventanales ogívalos.
Iglesia de Viladellops
Ciudad antigua de Olérdola
Pasado el pueblo de San Miguel de Olérdola se toma un desvío que lleva hasta la colina de San Miguel de Odérdola, de 358 m de altura, donde se encuentra la ciudad antigua amurallada. En tiempos pasados se la conocía también con el topónimo de Olérdula. En un documento del 979 es nombrada como civitate Olerdula.
Debió ser un asentamiento ibero desmantelado, arruinado y olvidado pero conocido por los romanos; éstos habitaron el lugar desde el siglo II a. C. La ciudad volvió a entrar en la historia en el año 930 cuando el conde Suñer I trató de repoblar la zona y en especial esta posición estratégica y buena para la defensa, que habría de servir como atalaya avanzada contra la invasión musulmana y que llegó a ser enclave militar hasta la conquista de Tarragona, ganada a los árabes en 1089.
Durante ese periodo de tiempo mantuvo la categoría de capital del Penedés y condado. Tras la conquista de Tarragona perdió su importancia estratégica y más tarde en 1108 fue destruida por los almorávides. Fue repoblada de nuevo, pero sus habitantes empezaron a establecerse en lugares más llanos, con miras al desarrollo de la agricultura y de esta manera surgió la ciudad de Villafranca del Penedés.
El lugar estuvo bien defendido desde época romana por una muralla de dos metros de espesor que recuerda bastante a la de Tarragona y que fue rehecha en los siglos IX-X. Según puede leerse en un documento guardado en el archivo de la catedral de Barcelona, el conde Suñer I mandó reconstruir el castro de Olérdula y fue, junto con el obispo de Barcelona Teuderico, el promotor de la iglesia de San Miguel, que se construyó dentro del recinto. En dicha escritura se cita que en 991 el obispo de Barcelona Vivas acudió a confirmar las rentas y término de la iglesia.
Los monumentos
Dentro del recinto amurallado se encuentra un centro de interpretación con materiales prehistóricos, iberos, romanos y medievales. En otro lugar pueden verse unos cuantos silos excavados en la roca y un sistema de canales que recogían el agua de la lluvia y la conducían a una cisterna construida así mismo en la roca con capacidad para 328 metros cúbicos. En el lugar más alto están las ruinas del castillo mandado edificar por Suñer I en el siglo X, probablemente sobre las anteriores ruinas de un castro. Muy cerca se puede ver la iglesia de origen mozárabe de San Miguel de Olérdola.
Fuera del recinto amurallado se encuentra un barrio medieval llamado el Pla dels Albats, con las ruinas de una capilla románica y uno de los conjuntos de tumbas antropomorfas más importantes de Cataluña. A un kilómetro de distancia está la ermita del Santo Sepulcro, de planta circular y con pinturas murales románicas arcaicas.
La iglesia de San Miguel
Se alza en la parte más alta del emplazamiento de la antigua ciudad de Olérdula. Se reconocen en el edificio tres zonas distintas de construcción: La primitiva, hacia 930, otra parte de nave única y cabecera cuadrada que pudo haberse ampliado hacia el 991. La tercera transformación fue sobre esta última y consistió en un alzado de sus paredes y un cimborrio, más otros cambios románicos que se harían probablemente después de la invasión de los almorávides, en 1108.
Aula de la Vinya i el Vi.
Agrotienda, espacio ludico, curos de cata, museo de utensilios agrarios....
www.es.wikipedia.org
+info.
www.olerdola.cat
Olèrdola tiene cuatro pueblos historicos: Moja (principal núcleo de población), Sant Miquel d´Olèrdola (nacimiento de los primeros restos històricos de la comarca), Sant Pere Molanta (eje industrial del municipio) y Viladellops, asi como núcleos de más reciente Daltmar i Can Trabal, o (Can Torres, Rectoria, La Serreta, Can Segarra, Can Moles, les Planes, el Sepulcre, la Font, Can Ferran...) y muchas masias dispersas.
La variedad de perfiles de los asentamientos, las barriadas, las masias, el paisaje de las vuiñas, las masas forestales rotas por los carecteristicos fondos, la sinuosidad de los caminos, las ruinas, las cuevas y los numerosos vestigios del pasado dotan al paisaje olerdolenc de una gran vistosidad.
Castillo de Olèrdola
Pertenece al Museo de Arqueología de Catalunya. En él se encuentra la iglesia Románica de Sant Miquel d'Olèrdola. Desde el castillo hay una vista panorámica de la zona. Yacimientos Arqueológicos.
Ver +info en HISTORIA “El conjunto histórico de Olèrdola”
Torre de Moja
Torre primitiva de defensa circular. En su entorno es donde creció el núcleo de Moja. En 2007 está en proyecto de restauración.
El Santo Sepulcro
Recinto privado, cerca de Sant Miquel de Olèrdola. Es una iglesia románica con planta circular, forma parte del patrimonio artístico y histórico del municipio. Data del 1061, contiene pinturas al fresco (en 2007 en fase de restauración)
Iglesia de Sant Jaume de Moja
Iglesia de una nave con tres tramos, ábside semicircular. Coronada por un campanario prismático, fachada de arcos ciegos, rosada y portal con arquivoletes.
Iglesia de Sant Pere Molanta Esmentada
Data del 991, totalmente reconstruida en el 1774. Edificio de tres naves con cabecera rectangular. Fachada de estilo barroco popular. Al lado, en el antiguo palacio Molanta, se han encontrado dos tumbas antropomórficas.
Iglesia de Sant Miquel de Olèrdola
Construida entre 1885 y 1889, se construyó para sustituir a la iglesia del castillo de Olèrdola. Esta compuesta por una nave semicircular, con un campanario octogonal, cubierta de pavellón, y ventanales ogívalos.
Iglesia de Viladellops
Ciudad antigua de Olérdola
Pasado el pueblo de San Miguel de Olérdola se toma un desvío que lleva hasta la colina de San Miguel de Odérdola, de 358 m de altura, donde se encuentra la ciudad antigua amurallada. En tiempos pasados se la conocía también con el topónimo de Olérdula. En un documento del 979 es nombrada como civitate Olerdula.
Debió ser un asentamiento ibero desmantelado, arruinado y olvidado pero conocido por los romanos; éstos habitaron el lugar desde el siglo II a. C. La ciudad volvió a entrar en la historia en el año 930 cuando el conde Suñer I trató de repoblar la zona y en especial esta posición estratégica y buena para la defensa, que habría de servir como atalaya avanzada contra la invasión musulmana y que llegó a ser enclave militar hasta la conquista de Tarragona, ganada a los árabes en 1089.
Durante ese periodo de tiempo mantuvo la categoría de capital del Penedés y condado. Tras la conquista de Tarragona perdió su importancia estratégica y más tarde en 1108 fue destruida por los almorávides. Fue repoblada de nuevo, pero sus habitantes empezaron a establecerse en lugares más llanos, con miras al desarrollo de la agricultura y de esta manera surgió la ciudad de Villafranca del Penedés.
El lugar estuvo bien defendido desde época romana por una muralla de dos metros de espesor que recuerda bastante a la de Tarragona y que fue rehecha en los siglos IX-X. Según puede leerse en un documento guardado en el archivo de la catedral de Barcelona, el conde Suñer I mandó reconstruir el castro de Olérdula y fue, junto con el obispo de Barcelona Teuderico, el promotor de la iglesia de San Miguel, que se construyó dentro del recinto. En dicha escritura se cita que en 991 el obispo de Barcelona Vivas acudió a confirmar las rentas y término de la iglesia.
Los monumentos
Dentro del recinto amurallado se encuentra un centro de interpretación con materiales prehistóricos, iberos, romanos y medievales. En otro lugar pueden verse unos cuantos silos excavados en la roca y un sistema de canales que recogían el agua de la lluvia y la conducían a una cisterna construida así mismo en la roca con capacidad para 328 metros cúbicos. En el lugar más alto están las ruinas del castillo mandado edificar por Suñer I en el siglo X, probablemente sobre las anteriores ruinas de un castro. Muy cerca se puede ver la iglesia de origen mozárabe de San Miguel de Olérdola.
Fuera del recinto amurallado se encuentra un barrio medieval llamado el Pla dels Albats, con las ruinas de una capilla románica y uno de los conjuntos de tumbas antropomorfas más importantes de Cataluña. A un kilómetro de distancia está la ermita del Santo Sepulcro, de planta circular y con pinturas murales románicas arcaicas.
La iglesia de San Miguel
Se alza en la parte más alta del emplazamiento de la antigua ciudad de Olérdula. Se reconocen en el edificio tres zonas distintas de construcción: La primitiva, hacia 930, otra parte de nave única y cabecera cuadrada que pudo haberse ampliado hacia el 991. La tercera transformación fue sobre esta última y consistió en un alzado de sus paredes y un cimborrio, más otros cambios románicos que se harían probablemente después de la invasión de los almorávides, en 1108.
Aula de la Vinya i el Vi.
Agrotienda, espacio ludico, curos de cata, museo de utensilios agrarios....
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+info.
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FIESTAS
Moja:
-11 de Enero Festa Major d´hivern en honor a Sant Macari
-25 de Julio. Festividad de Sant Jaume
Sant Pere Molanta:
15-16 de Agosto en honor a Sant Roc
Sant Miquel d´Olèrdola:
Segundo domingo de Octubre, en honor a Sant Miquel
Can Trabal y Daltmar:
Primer fin de semana de agosto.
Festa de l´Arbre
Anualmente un domingo al inicio de la primavera tiene lugar la Fiesta del Árbol, durante la cual se reforesta una zona del bosque y se limpian otras.
Trobada d´Olèrdola
El primer fin de semana del mes de junio, en el recinto del Castillo de Olèrdola, se celebra la Trobada d´Olèrdola, con un programa de actividades lúdicas y culturales pensadas tanto para pequeños como para grandes con el objetivo de juntar a todo los habitantes de los pueblos que forman el municipio.
www.olerdola.cat
Desde la prehistoria y más tarde, iberos, romanos y cristianos, han venido ocupando la plataforma rocosa del “ turò de Sant Miquel”, y su entorno mas cercano, aprovechando la estratégica situación para el control de la plana del Penedès y de defensa natural.
El conjunto histórico de Olèrdola
La búsqueda histórica y arqueológica del conjunto de Sant Miquel d'Olèrdola es bien conocida desde el S. XVIII. Las primeras excavaciones se realizaron al final del S.XIX. pero no es hasta el 1983 cuando se abre una etapa continuada de intervenciones.
Si el hombre a ocupado la montaña de Sant Miquel d'Olèrdola a lo largo de 4.000 años ha estado porque esta le ofrecía, en determinados momentos, unas claras ventajas en relación a su entorno y en conformidad a sus necesidades económicas, políticas y sociales. De entre los elementos naturales destacaríamos la misma montaña, la presencia de agua ( la fuente del Castillo) y el dominio territorial.
Las primeras manifestaciones de ocupación de la plataforma de Olèrdola se remontan al calcolítico, inicio de la edad de bronce ( 1800 aC.). Los escasos restos no permiten definir las características de los asentamientos humanos, pero probablemente se trataba de ocupaciones temporales, esporádicas, relacionadas con la actividad ganadera.
En los inicios de la edad del hierro ( S. VIII aC.) la ocupación de Olèrdola adquiere una forma más estable, con la construcción de un muro que cierra la plataforma. Con la ejecución de este muro de barrera se define bastante el espacio de 3,5 Ha. que se convertirá en la base referencial de posteriores asentamientos. Tenemos que suponer que la ocupación era dispersa, en cabañas, probablemente ubicadas cerca de la fuente y de la muralla. Esta muralla no hay que entenderla como una estructura de carácter militar. Nos encontramos en una sociedad en la que su base económica era la ganadería y esto permitía un excedente económico y desarrollo del comercio. Esta situación lleva a un crecimiento de la jerarquización social.
En época Ibérica (s. VI-I aC), el territorio del pueblo se encuentra plenamente estructurado y jerarquizado. A partir del poder de una gran capital (Kese, probablemente Tarragona), el poblamiento se reparte en poblados de diversa categoría y establecimientos rurales y artesanos. El oppidum de Olèrdola seria un poblado grande, enmurallado, con otros asentamientos menores a su alrededor.
Probablemente la ganadería continuaba teniendo un gran papel de importancia en estas primeras etapas Ibéricas, como así parece con la presencia de una tintorería cerca de la entrada del recinto, actividad relacionada y especializada en zonas con ganado ovino. La actividad agrícola debía de ser también controlada por la aristocracia local.
La organización territorial y social empieza a cambiar a partir del S. II aC. y especialmente durante la centuria siguiente, con la llegada de los romanos a la península Ibérica. Los Iberos no abandonan Olèrdola, pero poco a poco se adaptan a las nuevas costumbres y conviven con los soldados romanos.
Durante el S.I aC. conviven en Olèrdola los Iberos y los soldados romanos que ocupan la fortificación romana. En estos momentos se levantan obras de infraestructura ( la muralla, la cisterna y la torre atalaya) directamente planificadas y dirigidas por la autoridad romana, que tendrán una corta etapa de funcionamiento, poco más de 50 años. El Castillo de Olèrdola estaba directamente relacionado con la protección militar y el control del territorio y las vías de comunicación entorno a la capital Tarraco.
A partir del S.X , en la alta edad media, se produce una actuación de monumentalización y de la concentración de la población en la montaña. En los textos de la segundad mitad del S.X , aparece como un lugar perfectamente organizado y con un gran territorio 200 Km². Este momento álgido de la civitas Olerdula, entre los siglos X y XI, viene definido por la situación fronterera y por la necesidad del Condado de Barcelona de organizar y controlar su territorio por el sur.
De esta época se ha conservado restos notables de arquitectura en piedra, el aula del castillo, las iglesias románicas y prerrománica de Sant Miquel y la muralla perimetral , pero también restos de viviendas y sobre todo las conocidas tumbas antropomórfica, también conocidas como olerdolanes. Este característico tipo de sepultura se encuentra tanto en la necrópolis del interior del recinto como en el barrio al exterior de las murallas, en el Pla del Albats.
A partir del S.XII, con el avance de las fronteras cristianas al sur Olèrdola se abandona gradualmente y su población se reparte por la planicie, pasando el relevo a la emergente Vilafranca.
El 1963 la Diputación de Barcelona lo adquiere en propiedad y en el 1971 se inaugura dentro del interior del recinto el Museu Monogràfic d´Olèrdola. En el año 1995 se traspasa a la Generalitat de Catalunya, desde entonces es una de las sedes del Museu Arquològic de Catalunya. En el año 1999 se inaugura el nuevo centro de interpretación en sustitución del antiguo museo.
www.olerdola.cat
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HISTORIA
Entre todos los municipios del Penedès, Olèrdola es de los que tiene más importancia histórica y un valor arqueológico más consolidado.Desde la prehistoria y más tarde, iberos, romanos y cristianos, han venido ocupando la plataforma rocosa del “ turò de Sant Miquel”, y su entorno mas cercano, aprovechando la estratégica situación para el control de la plana del Penedès y de defensa natural.
El conjunto histórico de Olèrdola
La búsqueda histórica y arqueológica del conjunto de Sant Miquel d'Olèrdola es bien conocida desde el S. XVIII. Las primeras excavaciones se realizaron al final del S.XIX. pero no es hasta el 1983 cuando se abre una etapa continuada de intervenciones.
Si el hombre a ocupado la montaña de Sant Miquel d'Olèrdola a lo largo de 4.000 años ha estado porque esta le ofrecía, en determinados momentos, unas claras ventajas en relación a su entorno y en conformidad a sus necesidades económicas, políticas y sociales. De entre los elementos naturales destacaríamos la misma montaña, la presencia de agua ( la fuente del Castillo) y el dominio territorial.
Las primeras manifestaciones de ocupación de la plataforma de Olèrdola se remontan al calcolítico, inicio de la edad de bronce ( 1800 aC.). Los escasos restos no permiten definir las características de los asentamientos humanos, pero probablemente se trataba de ocupaciones temporales, esporádicas, relacionadas con la actividad ganadera.
En los inicios de la edad del hierro ( S. VIII aC.) la ocupación de Olèrdola adquiere una forma más estable, con la construcción de un muro que cierra la plataforma. Con la ejecución de este muro de barrera se define bastante el espacio de 3,5 Ha. que se convertirá en la base referencial de posteriores asentamientos. Tenemos que suponer que la ocupación era dispersa, en cabañas, probablemente ubicadas cerca de la fuente y de la muralla. Esta muralla no hay que entenderla como una estructura de carácter militar. Nos encontramos en una sociedad en la que su base económica era la ganadería y esto permitía un excedente económico y desarrollo del comercio. Esta situación lleva a un crecimiento de la jerarquización social.
En época Ibérica (s. VI-I aC), el territorio del pueblo se encuentra plenamente estructurado y jerarquizado. A partir del poder de una gran capital (Kese, probablemente Tarragona), el poblamiento se reparte en poblados de diversa categoría y establecimientos rurales y artesanos. El oppidum de Olèrdola seria un poblado grande, enmurallado, con otros asentamientos menores a su alrededor.
Probablemente la ganadería continuaba teniendo un gran papel de importancia en estas primeras etapas Ibéricas, como así parece con la presencia de una tintorería cerca de la entrada del recinto, actividad relacionada y especializada en zonas con ganado ovino. La actividad agrícola debía de ser también controlada por la aristocracia local.
La organización territorial y social empieza a cambiar a partir del S. II aC. y especialmente durante la centuria siguiente, con la llegada de los romanos a la península Ibérica. Los Iberos no abandonan Olèrdola, pero poco a poco se adaptan a las nuevas costumbres y conviven con los soldados romanos.
Durante el S.I aC. conviven en Olèrdola los Iberos y los soldados romanos que ocupan la fortificación romana. En estos momentos se levantan obras de infraestructura ( la muralla, la cisterna y la torre atalaya) directamente planificadas y dirigidas por la autoridad romana, que tendrán una corta etapa de funcionamiento, poco más de 50 años. El Castillo de Olèrdola estaba directamente relacionado con la protección militar y el control del territorio y las vías de comunicación entorno a la capital Tarraco.
A partir del S.X , en la alta edad media, se produce una actuación de monumentalización y de la concentración de la población en la montaña. En los textos de la segundad mitad del S.X , aparece como un lugar perfectamente organizado y con un gran territorio 200 Km². Este momento álgido de la civitas Olerdula, entre los siglos X y XI, viene definido por la situación fronterera y por la necesidad del Condado de Barcelona de organizar y controlar su territorio por el sur.
De esta época se ha conservado restos notables de arquitectura en piedra, el aula del castillo, las iglesias románicas y prerrománica de Sant Miquel y la muralla perimetral , pero también restos de viviendas y sobre todo las conocidas tumbas antropomórfica, también conocidas como olerdolanes. Este característico tipo de sepultura se encuentra tanto en la necrópolis del interior del recinto como en el barrio al exterior de las murallas, en el Pla del Albats.
A partir del S.XII, con el avance de las fronteras cristianas al sur Olèrdola se abandona gradualmente y su población se reparte por la planicie, pasando el relevo a la emergente Vilafranca.
El 1963 la Diputación de Barcelona lo adquiere en propiedad y en el 1971 se inaugura dentro del interior del recinto el Museu Monogràfic d´Olèrdola. En el año 1995 se traspasa a la Generalitat de Catalunya, desde entonces es una de las sedes del Museu Arquològic de Catalunya. En el año 1999 se inaugura el nuevo centro de interpretación en sustitución del antiguo museo.
www.olerdola.cat
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¿DÓNDE DORMIR?
Esperamos tu colaboración para diseñar un mapa de alojamientos interesantes para el enoturista a partir de tus experiencias personales.
¿DÓNDE COMER?
Esperamos tu colaboración para diseñar un mapa de bares, restaurantes.....interesantes para el enoturista a partir de tus experiencias personales.
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